Novena al Sagrado Corazón de Jesús

 

 

MEDITACIÓN

La devoción al Sagrado Corazón tal como la conocemos ahora comenzó por el año 1672. Repetidas veces se apareció Jesús a Santa Margarita María Alacoque, monja de la Visitación en Francia. En las apariciones le dio a entender cómo Él quería que la gente practicara la devoción al Sagrado Corazón. Pidió que se honrase el símbolo de su Sagrado Corazón de carne; que se hicieran actos de reparación, comunión frecuente, en particular los primeros viernes de mes y la devoción de la Hora Santa.

La Iglesia católica aprobó la devoción al Sagrado Corazón basándose no sólo en las visiones de Santa Margarita María sino por el valor que en sí misma tiene esta devoción.

En Jesús hay una sola Persona, que es al mismo tiempo Dios y Hombre. Su Corazón es también divino. Es el Corazón de Dios.

Dos cosas han de ir inseparables en esta devoción: el Corazón de carne en Cristo y su amor por nosotros. La devoción al Sagrado Corazón es auténtica cuando se centra en el Corazón de Cristo-Dios y éste representa y nos recuerda su Amor.

Cuando honramos el Corazón de Cristo, nuestro homenaje descansa en la Persona de Jesús y en la plenitud de su amor. Este amor lo llevó a cuanto hizo y sufrió por nosotros en Nazaret, en la Cruz, en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía, doctrina y curaciones, oración y trabajo. Cuando hablamos del Sagrado Corazón, nos referimos a Jesús manifestándonos su Corazón, Jesús todo amor por nosotros y todo amable.

Jesucristo es la encarnación del amor infinito de Dios. Su naturaleza humana quedó tan compenetrada con el amor y bondad de Dios que jamás habrá otra igual. Es el perfecto modelo del amor de Dios y del prójimo.

Durante todos los días de su vida dio pruebas constantes del "amor de Cristo que supera todo conocimiento" (Ef 3, 19). Jesús ha transmitido para todo tiempo la propiedad fundamental que lo caracteriza: "Carguen con mi yugo y aprendan de mí que soy paciente de corazón y humilde" (Mt 11, 29). Invitó a todos sin rehusar a nadie, al punto de sorprender a rivales y amigos por su generosidad incondicional. Dijo: "Vengan a mí los que se sienten cargados y agobiados, porque yo los aliviaré" (Mt 11, 28).

El sentido del amor en la vida de Jesucristo se puso en evidencia especialmente con sus sufrimientos. Llevado de amor a su Padre quiso someterse a la muerte en la Cruz. "Esto sucede para que el mundo sepa que yo amo al Padre y que hago lo que me encomendó el Padre" Jn 14, 31).

El amor que Jesús nos tenía lo llevó hasta someterse a la muerte en la Cruz. Dijo en la Ultima Cena: "No hay amor más grande que éste: dar la vida por sus amigos" Jn 15, 13.

Lo que pone de relieve el amor de Cristo es la soberana libertad con que se ofreció a Sí mismo. Él mismo dijo: "El Padre me ama porque yo mismo doy mi vida, y la volveré a tomar. Nadie me la quita, sino que yo mismo la voy a entregar. En mis manos está el entregarla, también el recobrarla: éste es el mandato que recibí de mi Padre" (Jn 10, 17-18).

Jesús amaba a todos porque ellos pertenecían al Padre. Antes de morir oraba así: "Yo ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que tú me diste que ya son tuyos" (Jn 17, 9). Hizo mucho bien a la humanidad por amor de Dios, viendo en cada persona a un hijo de Dios y una imagen del Padre Por su propia iniciativa amaba Jesús a la gente porque en realidad lo necesitaban mucho y porque con sus innumerables favores quería Él atraerlos a sus enseñanzas.

Cuando veamos a Jesús ofrecer pródigamente sus inagotables tesoros de compasión y de misericordia alcanzaremos a comprender un poco la inmensidad de ese mar de bondad y amor de donde el Sagrado Corazón saca para nosotros sus tesoros.

El Sagrado Corazón de Jesús jamás deja de amarnos en el Cielo. Nos santifica con los Sacramentos, fuente inagotable de gracia y santidad nacida en el mar infinito del Sagrado Corazón de Jesús.

La Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes siguiente al Segundo Domingo de Pentecostés.

LA PALABRA DE DIOS

Esto declara Yavé: "Cuando llegue el tiempo, yo pactaré con Israel esta otra alianza: Pondré mi ley en su interior, la escribiré en sus corazones, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo." - Jer 31, 33

"Carguen con mi yugo y aprendan de mí que soy paciente de corazón y humilde". - Mt 11, 28

"Vine a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!" - Lc 12, 49

"Al llegar a Jesús, vieron que ya estaba muerto. Así es que no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le abrió el costado de una lanzada y al instante salió sangre y agua." - Jn 19, 33-34

ORACIONES

Oración propia de la Novena

Jesús, Tú dijiste: "Pidan y reciban, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá." Aquí estoy de rodillas delante de Ti, lleno de fe viva y confianza en las promesas que hizo tu Sagrado Corazón a Santa Margarita María. Vengo a pedirte esta gracia (Mencione el favor que desea).

¿A quién puedo yo acudir sino a Ti, cuyo Corazón es fuente de todas las gracias y méritos? ¿Dónde puedo buscar fuera del tesoro que contiene todas las riquezas de tu bondad y misericordia? ¿Dónde voy a llamar sino a la puerta por la cual Dios vino a nosotros, se nos dio a Sí mismo y por donde nosotros vamos a Él? Acudo a Ti, Corazón de Jesús. En mis aflicciones hallo consuelo en Ti. Me proteges cuando me persiguen. Tú me levantas cuando las tribulaciones me deprimen. Eres mi luz en las dudas y tinieblas.

Amadísimo Jesús, creo firmemente que me puedes conceder la gracia que te pido, aunque sea preciso un milagro. Si Tú quieres se cumplirá mi deseo. Reconozco que soy muy indigno de tus favores, pero eso no me quita la confianza en Ti. Tú eres Dios misericordioso, que no rechaza mi corazón contrito. Tiende sobre mí tu mirada de misericordia, te suplico, y tu bondadoso Corazón hallará en mis miserias y debilidades motivos para concederme lo que pido.

Sagrado Corazón, cualquiera que sea tu decisión sobre lo que pido, nunca dejaré de amar, alabar y servirte a Ti. Muéstrate propicio, Jesús, y acepta este acto de perfecta sumisión a los designios de tu adorable Corazón, designios que sinceramente deseo se cumplan en mí y en todas las criaturas por siempre.

Concédeme la gracia que te pido humildemente por intercesión del Inmaculado Corazón de tu Madre Dolorosa. Me has confiado a ella como hijo suyo y sus oraciones lo pueden todo contigo. Amén.

Memorare

Recuerda, piadosísimo Jesús, que nadie ha sido jamás abandonado de cuantos han acudido a tu Sagrado Corazón pidiendo ayuda o implorando misericordia. Animado con tal confianza, Divino Corazón, que diriges todos los corazones, vengo a Ti, agobiado por el peso de mis pecados. No deseches mis pobres peticiones, antes bien escúchalas con bondad y atiéndelas complacido.

Oración

Sacratísimo Corazón de Jesús, fuente de toda bendición, te adoro, te amo, tengo vivo dolor de mis pecados, y me ofrezco a Ti.

Hazme humilde, paciente, puro y dócil a tu voluntad. Concédeme, Jesús amadísimo, vivir, en Ti y para Ti. Protégeme en los peligros, confórtame en la aflicción, dame salud, socórreme en mis necesidades temporales, bendice cuanto hago y dame la gracia de una buena muerte.

Corazón ferviente de Jesús, inflama mi corazón.
Corazón caritativo de Jesús, enternece mi corazón.
Corazón omnipotente de Jesús, vigoriza mi corazón.
Corazón misericordioso de Jesús, perdona mi corazón.
Corazón paciente de Jesús, no te canses de mi corazón.
Corazón de Jesús Rey, reina en mi corazón.
Corazón sapientísimo de Jesús, enseña mi corazón.
Corazón de Jesús, voluntad de Dios, guía mi corazón.
Corazón de Jesús, celoso de nuestro bien, consume mi corazón.
Inmaculada Virgen María, ruega por mí al Sagrado Corazón de Jesús.

Por la salvación de las almas

Sacratísimo Corazón de Jesús, derrama copiosamente tus bendiciones sobre la Iglesia Santa, el Papa y todos
los sacerdotes, religiosos y religiosas.

Concede a los justos la perseverancia, a los pecadores la conversión y luz a los no creyentes. Bendice a mis
familiares, amigos y bienhechores. Asiste a los moribundos, libra a las benditas almas del Purgatorio y extiende
sobre todos los corazones el imperio amable de tu amor.
A Ti, Corazón misericordioso de Jesús, encomiendo estas almas y por ellas te ofrezco todos tus méritos, los de la
Santísima Virgen, Ángeles y Santos, junto con las Misas, comuniones, oraciones y obras buenas que se ofrezcan
hoy en toda la Cristiandad.

En respuesta al amor de Jesucristo

Contemplo tu Corazón, Señor amadísimo, rebosante de amor por nosotros. Por tu amor perdona mis pecados.
He herido tu Corazón, pero Tú me concedes perdón y gracia. Que yo pueda mostrarte mi amor agradecido y me
enmiende de mis pecados.

Te doy gracias por tanto amor como recibo de tu Sagrado Corazón. Que mi corazón se abra a 
compartir tu vida y continúes bendiciéndome con tu amor.

Hazme firme en la fe y llévame a la gloria prometida que mereció tu Pasión y Muerte aceptada por mi amor. Tu
Resurrección haga que yo te ame por toda la eternidad en el Reino celestial.

Ofrecimiento

¡Dios mío! te ofrezco todas mis oraciones y trabajos, alegrías y sufrimientos unido a las intenciones por las que el
Sagrado Corazón suplica y se ofrece a Sí mismo en el Sacrificio de la Misa: acción de gracias por sus favores,
reparación por mis pecados, pidiendo humildemente mí bienestar temporal y eterno, por la conversión de los
pecadores y por la ayuda a las almas del Purgatorio.

Acto de Consagración

Yo ... entrego y consagro al Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo mi persona, mi vida, mis acciones, mis
penas y sufrimientos. No haya nada en mí que de ahora en adelante no sea para honrar, amar y glorificar al Sagrado
Corazón.

Propongo firmemente ser y hacer todo por su amor y a mi vez renuncio con toda mi alma a cuanto le desagrade.

Por eso, oh Sagrado Corazón, Tú serás el centro único de mi amor, el protector de mi vida, la prenda de mi
salvación, el remedio de mis debilidades e inconstancia, la expiación de las faltas de toda mi vida, la prenda de mi
salvación, el remedio de mis debilidades y el refugio seguro en la hora de mi muerte.

Seas Tú, Corazón bondadosísimo, quien me justifique ante Dios Padre y aparte de mí el castigo de su justo enojo.
Corazón, fuente de amor, pongo en Ti mi confianza, pues en nada me fío de mis fragilidades y malicia. Todo lo
espero de tu misericordia y generosidad.

Acaba en mí con todo lo que pueda desagradarte o contrariar tu santa voluntad. Que tu
amor purísimo se grabe tan hondamente en mi corazón que yo nunca te olvide ni me separe de Ti. Que mi nombre,
por tu amable bondad, quede escrito en Ti, pues deseo que toda mi felicidad y gloria sean inseparables de Ti en
vida y en muerte. (Santa Margarita María).

Letanía del Sagrado Corazón de Jesús

Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, Hijo del eterno Padre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen María, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de majestad infinita, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del Cielo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, morada de justicia y amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, plenitud de bondad y amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes. ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros de santidad y ciencia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien reside la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien el Padre halló sus complacencias, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paciente y misericordioso, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, propiciación de nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, cargado de oprobios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, golpeado por nuestras ofensas, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, obediente hasta la muerte, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, traspasado por la lanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, víctima por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, salvación de quienes en Ti. confían, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón. Haz mi corazón semejante al tuyo.

0remos: Dios todopoderoso y eterno, mira al Corazón de tu amadísimo Hijo y las alabanzas y satisfacción que te
ofrece por los pecadores. Por tu inmensa bondad, perdona a cuantos imploran tu misericordia en nombre de
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.